Barranco de Las Peñitas

El Barranco de las Peñitas es una de las zonas naturales más interesantes de Fuerteventura.
Un oasis en Fuerteventura.
Desde el mirador de Las Peñitas, en Betancuria, se observa una vista evocadora: un oasis verde en medio del desierto. El río subterráneo que fluye bajo el barranco de Las Peñitas emerge gracias a la mano humana hasta formar un pequeño lago jalonado de plantas autóctonas. La explanada abierta del mirador es el lugar perfecto para descansar de una ruta en coche por el interior de Fuerteventura y disfrutar de este paisaje refrescante.
Además de ser una zona con alto interés paisajístico, también cuenta con una de las escasas presas que hay en la Isla, tiene un sendero para atravesarlo con seguridad desde Vega de Río Palmas hasta Buen Paso, y además encontramos la pequeña ermita de la patrona de Fuerteventura, La Virgen de la Peña, en donde hay una Romería todos los años.
Las Peñitas también es ideal para usar la imaginación y viajar en el tiempo millones de años atrás, cuando la isla era una gran montaña escarpada, sin colinas redondeadas. O al siglo XV, cuando los normandos visitaron este valle en sus campañas de conquista. Los caminantes que se hayan inspirado con la vista pueden llevar el coche hasta la vecina población de Vega de Río Palmas y calzarse para hacer el sendero SL-FV-27, que pasa por la presa y permite respirar de cerca el frescor de este vergel singular.
Al final del barranco encontramos la Presa de Peñitas, construida tras la Guerra Civil Española, y que ahora está desaprovechada ya que está llena de sedimentos que se han ido acumulando a lo largo de los años, por lo que apenas recoge agua.
Esta zona es una de las mejores para la escalada libre, por lo que es frecuente ver a los escaladores en esta zona practicando este deporte.
Todo el recorrido de este barranco es parte de uno de los senderos más interesantes de Fuerteventura, el que va desde Vega de Río Palmas hasta Ajuy.
Este es uno de los lugares de Fuerteventura de mayor atractivo, y su recorrido es sencillo, sin grandes distancias ni pendientes elevadas, por lo que es apto para casi todos los públicos, tomando las debidas precauciones.